martes, 6 de junio de 2017

Fantasma

Tanto le dolía la pierna amputada, tan agónico era el dolor, que la mujer decidió prescindir de las muletas. Los médicos no entendieron nada, cuando, días después, la vieron llegar a la consulta sin ayuda ni artificios.

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11 comentarios:

  1. Ahora que le amputen la otra y fliparán...

    Besos.

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  2. No me gusta el título, Toro. ¿Se te ocurre alguno bueno?

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  3. Perdón pero al leer el comentario de Toro me desconcentré entera.

    El dolor de un miembro amputado dicen que es tremendo.

    Besos

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    Respuestas
    1. Es un tema fascinante, Pro. Bueno, en realidad -esto entre tú y yo, que no nos oiga toro, que luego no hay quien le aguante-, como te decía en realidad lo que ha ocurrido es que a media noche tenía pis y al incorporarme pues tenía la pierna medio dormida y casi me como la mesita de noche. Jejeje Gracias y un beso gordo.

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    2. Jajajajajajajaja. Ya te vale

      Ahora la que se hace pis de la risa soy yo.

      ;P

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  4. Me gusta. Quizás detallas demasiado con la segunda frase que es la que se come el título, creo.

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  5. Gracias, Javier. Como ya te he dicho, este micro me ha tenido desvelada durante un buen rato esta noche. No conseguía darle forma, pero me levanté de la cama para anotarlo, no fuera a ser -me ocurre siempre- que por la mañana se hubiera esfumado. Ahora sí, mil gracias.

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  6. Muy lograda la sensación de la presencia de la pierna, aún a través del dolor.
    Obviamente que tenía que poder caminar. (:P)

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